• Coral López

Bernardo Fernández "Bef"


Es sabido que muchos artistas tienen varias facetas y se desempeñan en distintos “Rostros del arte”, un ejemplo claro es Bernardo Fernández, mejor conocido como ¨Bef¨, quien es monero, novelista y diseñador gráfico mexicano.


Con títulos como Tiempo de Alacranes, ganadora de los premios Una vuelta de tuerca en México y Memorial Silverio Cañadas en la Semana Negra de Gijón, Gel azul , Ladrón de sueños, Hielo negro, Cuello Blanco, Azul cobalto, El llanto de los niños muertos, Cuento de hadas para conejos, Vacaciones en Marte, Perros Muertos, Uncle Bill y un sin fin de títulos más, entre novela gráfica, novela policíaca, cuentos y libros infantiles, encontró remedio a sus necesidades creativas.


A Bernardo lo conocí en una clase de escritura: Ambientación, por parte de “La Brigada Para Leer en Libertad” y me sorprendió muchísimo el nivel de escritor que había tenido frente a mí, no solo por su cátedra rica en contenido, si no porque inspiró en mí la chispa que faltaba para poder disfrutar una buena novela gráfica. Al día siguiente de su clase, estaba ya comprando sus libros y buscando más acerca de él (al igual que unas sugerencias de lectura que nos dio, pero este post no trata de Asimov). Casi sin darme cuenta, me hice seguidora de su obra, al parecer es el camino natural una vez que se le conoce por medio de su trabajo, o si eres una persona casi tan afortunada como yo al haberlo oído hablar de estructura aristotélica al mismo tiempo que explicaba cómo es que Robert Makee gana su dinero o lo importante de saber si el Olmo llegó a finales del siglo XVII a México.


Tres años después, me presenté ante él, para proponerle una entrevista, y estos son los resultados, seguro la disfrutarán:


¿Desde cuándo escribes?


Comencé escribiendo guiones para cómics a los 19 años, en 1991. Casi 30 años, uf.


¿Qué autor de novela gráfica te introdujo a la misma y qué edad tenías?


A los 16 (1988), mi amigo David Cándido y yo pedíamos cómics a una tienda de Denver. Ahora es muy común pero en aquellos años era una bronca. En la misma caja llegaron Watchmen de Alan Moore y The Dark Knight Returns, de Frank Miller. Esas fueron mis primeras novelas gráficas.


¿Qué prefieres hacer? Novela o novela gráfica, ¿Por qué?


Decididamente novela gráfica. Me divierte más. Y es que provengo del mundo del cómic.


Leí que tu abuelo te llevó al Sol de México para hacer una tira cómica, ¿qué edad tenías?


Tenía trece años. Se llamaba Elric de Valkiria y era sobre las aventuras de un joven caballero templario en la edad media.


¿Qué ocurrió?


Afortunadamente fue rechazada: era la obra de un niño y como tal hubiera tenido que vivir para el resto de mi vida con la vergüenza de haber publicado algo antes de que tuviera calidad profesional. Pero fue un gesto hermoso de mi abuelo Bernardo.


¿Das clases o talleres?


Desde hace casi veinte años doy clases de ilustración en la Ibero. Ocasionalmente doy talleres, sobre todo de novela gráfica.


En el Instante Amarillo , ¿cuál fue tu incentivo para colocarte como personaje y si tuviste algún dilema a la hora de hacerlo? ¿Cuál fue?


En realidad es una historia altamente autobiográfica, pero decidí que la protagonista fuera una niña basada físicamente en mi hija mayor. Me lo pensé mucho para aparecer como personaje, pues me parece un exceso vanidoso, pero si no sabes que soy yo, la historia fluye igual.


¿Qué autor es tu favorito actualmente?


El canadiense Seth.


¿Cuál es la dificultad y el placer más grande que encuentras al escribir novela gráfica?


Es mucho trabajo, Puedo tardar hasta ocho veces más en tener lista una página de novela gráfica que una escrita. Pero lo disfruto mucho.


Si estuvieras en un libro de Alan Moore, como personaje, ¿qué papel tendrías?


No me gustaría porque describe mundos horribles. Pero si fuera obligatorio, me identifico mucho con el segundo Búho Nocturno de Watchmen.


¿Qué crees tú que es lo principal para que alguien pueda escribir novela gráfica?


Poder articular imágenes en un discurso narrativo. Es mucho más complejo de lo que parece.


¿Tú ilustras tus novelas o te ayudan?


Tengo el orgullo de hacer todo yo. Sólo me ayuda mi amiga Verónica Monsiváis a diseñarlos. Y cuando no son proyectos personales sino comerciales, recurro a mi amigo David Cándido como colorista.


Explícanos ¿cuál es tu proceso creativo a la hora de producir una novela? (hablo desde la idea de la propia).


Cuando ya decido hacerla, dibujo literalmente un mapa donde indico cómo quiero que empiece, cómo quiero que termine y dos o tres cosas que me gustaría que sucedieran en medio, y las uno. Escribir una novela, dice mi amigo Paco Haghenbeck, es como viajar en carretera. Sabes dónde empiezas, dónde terminas y por dónde vas a pasar pero no tienes idea de lo que te encontrarás en el camino.


¿Qué haces más por impulso, dibujar o escribir?


Dibujar. Lo hago todo el tiempo, casi compulsivamente. Siempre llevo un cuaderno para hacerlo.


De chico ¿qué querías ser al crecer?


¡Dibujante!


Por favor, explícanos ¿cuáles han sido tus estudios (y no necesariamente en aulas) que han tenido un papel importante en tu crecimiento como escritor?


Soy Diseñador Gráfico titulado, pero todo lo que sé sobre narrativa se lo robé a los grandes maestros viéndolos trabajar, es decir, leyendo sus libros, cómics o viendo sus películas.


¿Tienes algún ritual o hábito antes o después de una sesión de escritura o dibujo?


Sólo la manía de escribir exclusivamente en mi laptop. Pero es porque viajo mucho.


¿Cuál ha sido tu más reciente trabajo?


Matar al candidato, con guión de Paco Haghenbeck


Algo que quieras aportar para que la gente te conozca.


Tengo dos hijas que son mi tesoro. Me encantan los dinosaurios. De no haber sido monero me hubiera gustado ser titiritero.


¡Agradecemos enormemente la participación de Bef, Bernardo Fernández, y su apertura para la entrevista! Te invito a seguirlo en sus redes sociales y a que conozcas más sobre su trabajo: Bernardo Fernández.