• Emma Téllez

Ordenar las ideas



Hace unas semanas vi una encuesta en las redes sociales donde se preguntaba si la metodología era necesaria para cualquier trabajo de investigación. Inmediatamente participé contestando que sí. Es necesario seguir una metodología, no sólo para trabajos de investigación, sino para cualquier todo tipo de proyectos que se quieran llevar a cabo.


¿Pero por qué sujetarse a una serie de elementos, pasos, procesos para llegar a un fin? ¿Cuál es la importancia de seguir siempre una metodología? ¿Qué pasaría si no se sigue, se puede llegar a mismo resultado?


Si bien muchas veces puede resultar engorroso seguir una metodología al momento de realizar trabajos de investigación, ésta tiene el propósito de aportar orden a las ideas y estructura al trabajo. Cuando se pide seguir una metodología en los trabajos de investigación se pide por ende seguir un método, una serie de pasos que encaminan a lograr un resultado, en ese caso se busca aplicar dar estructura mediante un planteamiento del problema, objetivos, justificación, hipótesis, marco teórico, etc.


El seguir una metodología (no sólo al realizar trabajos de investigación o proyectos culturales) ayuda dar una estructura a lo que estamos haciendo, orden y coherencia tanto para nosotros como para alguna persona que leerá nuestro trabajo. Además, es muy útil pues ayuda a mantener el foco de atención en la investigación y centrarnos en lo que requiere el proyecto.


El hecho de seguir una metodología no se limita al área de investigación, existen también otros nombres que denominan el mismo concepto, como los algoritmos en programación que no son más que un conjunto ordenado de operaciones o pasos para hallar una solución o resolver un problema. Sea cual fuere el nombre que se utilice, es indispensable seguir siempre un par de normas o lineamientos para poder ordenar las ideas de cualquier tipo.


Existe una herramienta muy útil para ordenar ideas en la creación de empresas que es el modelo de negocios. Querido lector, no por leer esta palabra deje de interesarse, esto no se limita a cierto sector, es una herramienta útil para cualquier persona interesada en llevar a cabo un negocio de cualquier tipo. Si tienes en mente un negocio creativo, sigue leyendo.


Un modelo de negocio es un paso previo al desarrollo de un plan de negocio (reitero, para cualquier tipo y tamaño de negocio). Es el primer paso que ayuda a poner en orden las ideas sobre las que se sostendrá el negocio, es lo fundamental, la parte esencial de la idea. Es también una herramienta que ayuda a delimitar qué se va a ofrecer, cómo se va a realizar, a quién se va a vender, cómo se generarán los ingresos. Conforme se van respondiendo estas preguntas centrales se va formando la estructura de cualquier negocio. Si se logra desarrollar un buen modelo de negocio, se tendrá claridad de lo que se quiere y lo que se busca, de esa manera todas las actividades estarán bien enfocadas a lograr el propósito del negocio. Una vez determinada esta primera estructura se puede ya plantear más a detalle un plan de negocio donde se plasmará ya un objetivo, misión, valores, organigrama, etc., de cada negocio.


Para poder desarrollar un modelo de negocio existe una herramienta muy utilizada, sobre todo en los negocios creativos y “startups”: el modelo de negocio Canvas. Este modelo es una plantilla diseñada por Alexander Osterwalder e Yves Pigneur. Esta plantilla está dividida en 9 segmentos, cada uno enfocado para poder resolverse (mi propuesta es por medio de preguntas claves) y tener toda la información necesaria para el negocio en un solo lugar:

  • Socios clave (¿Con quién haré equipo? ¿qué habilidades y conocimientos deben tener los integrantes de mi equipo?)

  • Actividades clave (¿Qué hago, qué ofrezco?)

  • Recursos clave (¿Qué elementos necesito para llevar a cabo mis servicios o hacer mis productos?)

  • Propuesta de valor (¿Qué hace especial a mi negocio/empresa? ¿Por qué son diferentes mis productos/servicios a los demás?)

  • Relación con el cliente (¿Qué aporto a mi cliente, en qué lo beneficio y cómo me comunico con él?)

  • Canales (¿Cómo voy a vender, a través de qué o quién?)

  • Segmento de clientes (¿A quién va dirigido mi negocio? ¿Cómo es mi cliente potencial?)

  • Estructura de costos (¿Cuánto van a costar mis productos/servicios y por qué?)

  • Fuentes de ingresos (¿Cuáles son los productos/servicios que generarán mis ingresos?)


Figura 1. Modelo de negocio Canvas. Disponible en: https://modelocanvas.info/plantilla-de-lienzo/


Esta plantilla es muy útil para tener en un solo espacio la información relevante de cualquier negocio y sobre esas líneas ir desarrollando todo lo demás. Si bien no existe un resultado único de un modelo de negocio (pues cada uno es diferente y tendrá alcances y objetivos distintos) si existen características que se pueden adoptar al investigar los modelos de empresas donde se pueda identificar la propuesta de valor (o elementos que hayan contribuido a ser el diferenciador) y que posteriormente se han ido adoptando y ver si funcionan en la idea a realizar.


Es verdad que se puede realizar una investigación, un proyecto cultural, correr un código en la computadora, sin necesidad de establecer protocolos engorrosos ni estar escribiendo cada uno de los pasos antes de empezar a trabajar, pero el resultado seguramente será un caos sin pies ni cabeza. Además, el uso de estas herramientas contribuye a la correcta comunicación de nuestras ideas, proyectos o negocios con terceros. En el caso de una empresa, tener un modelo de negocio sólido y un buen plan puede abrirle las puertas a inversionistas potenciales o accesos a créditos. ¿Y si pasara un problema durante el desarrollo o no se comprende bien la idea, cómo sabríamos dónde está el error si desde un principio no se estableció un orden? El encontrarlo y resolverlo sería mucho más difícil.