• Emma Téllez

Todo está conectado


Recuerdo muy bien ese día. Tomaba una clase del curso “De la Literatura al Cine” allá por el año 2013. Esa vez, para conocernos más, nos preguntaron por qué estábamos ahí y a qué nos dedicábamos. Cada uno de mis compañeros comenzó a contestar. Unos eran jubilados que les apasionaba el cine o la literatura y que ya habían tomado más cursos; otros, estaban estudiando letras, comunicación o cine; y había también varios historiadores. De repente llegó mi turno. Me sentí tan fuera de lugar, pues mis compañeros estaban inmersos en este ambiente de arte y yo no tenía ni idea de nada. Sabían de cine, de historia y yo me sentí tan incómoda, recuerdo exactamente mi respuesta: “Hola, yo estoy aquí porque me gusta mucho el cine y leer. Yo estoy estudiando economía, ya sé que no tiene nada que ver…”. De repente, un compañero me interrumpió y dijo: “claro que tiene que ver, todo tiene que ver”. Y en un razonamiento rápido me dije a mí misma: “¡claro, tiene razón!”. Ahí comenzó todo.


Desde ese día me puse a pensar en lo que mi compañero dijo: todo tiene que ver. Y tenía razón, todo está conectado, ciertos temas no están peleados con otros. Que yo estuviese estudiando economía no quería decir que no me pudiese interesarme por otros temas e incluso vincularlos, porque al final existía una industria cinematográfica y dentro de la economía se estudian las industrias ¿cierto? Comencé a buscar el vínculo de dos de mis temas favoritos: el cine y la economía. De ahí nació no sólo una, sino dos tesis sobre esa temática. Porque cuando comienzas a pensar de esa manera, viendo todo como un sistema, ves que las cosas no están separadas del todo, que se puede hablar de economía y cine, de finanzas y cultura, de arte y pintura, de deporte y fotografía, que puedes ser un artista y saber cómo invertir, ser un gestor cultural y gran deportista, ser bailarina e interesarte por la medicina. Una cosa no está peleada con la otra, al contrario, todo parece estar conectado de alguna manera u otra y que no debí sentirme fuera de lugar en aquel momento por querer saber más sobre un tema según el cual yo “no tenía nada que ver”.


Incluso después de esa experiencia, cada vez que me he acercado a conocer sobre temas que no están relacionados con lo que estudié me siento fuera de lugar. Después recuerdo aquel momento y esa incomodidad se transforma en curiosidad de poder establecer la conexión que una un tema con otro. Pero también sé que ese sentimiento pasa del otro lado, del lado de los artistas al acercarse a temas sobre los cuales no son muy comunes para ellos; ya sea por falta de interés, porque piensen que no es para ellos, porque piensan que es algo complicado. Al parecer el sentimiento se vive en ambos lados.


Gracias a esta experiencia, a aquella clase en la que me sentí tan desubicada, he descubierto que todo está conectado, que es importante quitar todos esos tabúes y malas concepciones de que el arte y la cultura están peleados con otras disciplinas como las matemáticas o las finanzas. El ser artista o creativo no debe estar limitado a solo un área del conocimiento, al contrario, debe ser multidisciplinario y también transdiciplinario. Es decir, involucrar varias disciplinas en el aprendizaje, pero además integrarlas en un todo, explorarlas y descubrirlas en otros ambientes donde también puedan convivir y aportar. Llevar más allá las capacidades artísticas, incluso en el área laborar. No por el hecho de ser artista se debe entender que se está limitado a trabajar en la docencia, se puede aplicar esos conocimientos a otras áreas que en un principio parecieran no encajar y darles un nuevo sentido.


Un ejemplo de esto sería el gran Leonardo Da Vinci que no solo era pintor, también era filósofo, arquitecto, inventor, músico, entre otras. Él lograba combinar sus conocimientos para la realización de sus obras. Justamente sus amplios conocimientos lo llevaron a ir más allá, a establecer las conexiones con las cosas que ya sabía, a vincular la anatomía con la pintura. Otro ejemplo sería el músico Brian May que seguramente debió sentir esa incomodidad de sentirse ajeno al participar en una legendaria banda de rock y pensar que “no estaba bien” mezclar las cosas, que ser musico lo alejaría de otras de sus pasiones como la física.


Quitemos los tabúes de que el arte está peleado con otras disciplinas y las demás disciplinas no pueden acercarse al arte y la cultura, seamos multidisciplinarios y transdiciplinarios. Te invito a ir más allá, a sentir esa incomodidad de estar fuera de lugar y transformarla en curiosidad. Te invito a buscar esa conexión por querer juntar elementos que pueden parecer que no encajan, a buscar ese hilo conductor que una todo, porque todo se puede conectar, porque todo está contacto.